9 de julio de 2007

Iglesia critica intolerancia chavista




La cúpula eclesiástica volvió a expresar su preocupación por la reforma constitucional impulsada por el presidente venezolano y le reclamó que sea más democrático.
Las autoridades de la Iglesia Católica exhortaron a Hugo Chávez para que involucre a todo el país en el proceso de reforma e insistieron en su llamamiento urgente al respeto a la disidencia, la reconciliación nacional y la solidaridad.

La LXXXVIII Asamblea Ordinaria Plenaria de Obispos, que finalizó tras cinco días de reuniones en Caracas, emitió un documento, en el que destacó como problemas a resolver en el país ''la pobreza, la falta de vivienda y la violencia'', así como el "aumento de la corrupción y el clientelismo político''.
En su exhortación apostólica, los obispos reiteraron su preocupación por el contenido ideologizante del proyecto Ley de Educación, en segunda discusión en la Asamblea Nacional, integrada por 167 miembros, todos del partido de gobierno. Se refirió además a la medida gubernamental de no renovar la licencia de transmisión a la cadena privada RCTV, que calificó de un ''atentado a la libertad de expresión'' porque "reduce los espacios de libre comunicación y favorece una hegemonía indebida del gobierno en materia de comunicación social''.
En respuesta a los obispos, el ministro venezolano del Interior, Pedro Carreño, afirmó que la cúpula católica venezolana le ha dado la espalda a los pobres y corre el riesgo de parecer un partido político al calificar de populistas y poco democráticas las políticas del presidente Chávez.
El documento apostólico señaló que Venezuela ''vive uno de los momentos más cruciales de su historia'', dada la pretensión del Ejecutivo de generar ''cambios de gran magnitud'' en la Constitución Bolivariana de 1999 para instaurar el "socialismo del siglo XXI''.
Los obispos objetaron ''sobre todo la forma misma del proceso de elaboración'' de la reforma porque ''no acoge de forma suficiente el espíritu de participación exigido por la Constitución y arroja serias dudas sobre el talante democrático'' de la misma. "Creemos que no se puede tocar una Constitución en un laboratorio, o en grupos cerrados sino que tiene que ser algo que involucre a todo el país", dijo el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), obispo Ubaldo Santana, a la prensa. Santana recordó que la reforma constitucional que se hizo en 1999 se efectuó por medio de una Asamblea Constituyente donde participaron todos los sectores del país. El obispo hizo la declaración en alusión al proceso de reforma de la Carta Magna que inició Chávez a comienzos de año.
Para concretar las modificaciones el mandatario venezolano creó una comisión presidencial integrada por diputados y autoridades judiciales que simpatizan con su proyecto político. Las propuestas de cambios se han manejado en medio de un gran hermetismo. Chávez ha planteado que promoverá la reforma para establecer la reelección presidencial indefinida, una reorganización territorial del país, y el establecimiento de un modelo socialista.

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